En Kiki: Entregas a domicilio de Hayao Miyazaki, que en España muchos conocen como Nicky, la aprendiz de bruja, una joven bruja de trece años se muda a una ciudad desconocida junto al mar, monta un servicio de reparto en escoba y siempre lleva a su gato negro Jiji sobre el hombro. Al principio él es todo un sabelotodo, hasta que conoce a Lily, la gata blanca como la nieve de la casa vecina. A partir de ahí, Jiji tiene de repente mucho menos tiempo para las preocupaciones de Kiki, y al final de la película hasta aparece rodeado de una camada de gatitos.
El peluche Lily de Kiki: Entregas a domicilio te trae a casa a esta rompecorazones. Lily está tumbada boca abajo, bien estirada, con grandes ojos azul claro, orejitas rosas y una cola gruesa y esponjosa. Con unos 12 cm es lo bastante pequeña para el escritorio, la estantería o la mesilla, y queda perfecta junto a un Jiji, si ya vive uno contigo. El peluche tiene licencia oficial y está hecho de suave poliéster.
Para todos los fans de Ghibli que saben que todo gato negro merece una Lily. Que en tu escritorio no acepte ni un solo pedido es cosa de gatos. ;)